
San Pablo del Monte, Tlaxcala.- La productora Erika Tézmol RAM, a través de su negocio Elíxir del Corazón, elabora sal de gusano y sal de chapulín con flor de sal de Colima, chiles secos e insectos como chinicuiles y chapulines para crear un producto utilizado en destilados, frutas, cocteles y preparaciones gastronómicas. De acuerdo con la explicación de la productora, ambas sales buscan ofrecer una mezcla homogénea entre sal, picante y sabor tradicional mexicano.
El producto se divide en dos presentaciones: una sal de gusano, preparada con chinicuiles o gusanos de maguey, y una sal de chapulín, hecha con chapulines de campo. En ambos casos, la base es flor de sal de Colima, acompañada por chiles secos como chile de árbol y chile piquín.



Para la sal de gusano, primero se prepara una mezcla con la sal y los chiles secos, que son tostados y molidos antes de incorporarse. Después se agregan los chinicuiles, que previamente pasan por un proceso de tostado ligero y ahumado para su conservación. Una vez listos, se martajan en distintos tamaños para que puedan apreciarse en la mezcla y al mismo tiempo integrarse al sabor de cada bocado.
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En la sal de chapulín se sigue un procedimiento similar. Los chapulines se capturan en el campo durante la madrugada, se limpian y después se tuestan en comal, sartén o cazuela de barro. En algunos casos se les añade limón para reforzar su sabor. Posteriormente se martajan, en parte de forma gruesa y en parte más fina, para mezclarlos con la sal y los chiles.
Según la explicación compartida por Erika Tézmol RAM, estas sales, que forman parte de la oferta de Elíxir del Corazón, se utilizan de manera tradicional para acompañar mezcal o tequila con fruta, aunque también pueden emplearse para escarchar vasos, sazonar frutas o contrastar sabores dulces, salados y picantes en distintas bebidas y alimentos.




