
San Diego California.- En el corazón de Balboa Park, la House of México vivió un relevo que marca continuidad, memoria y futuro. El cambio de mesa directiva ocurrió como un acto simbólico, cargado de identidad, comunidad y visión compartida, para difundir la cultura e historia de México desde San Diego, California.
La nueva mesa asume el reto con convicción. Julio Ramos, presidente, llega con liderazgo integrador. Alba Beltrán, ahora vicepresidenta, aporta experiencia y continuidad. María Mariscal, tesorera, impulsa responsabilidad y crecimiento. Alexis Ramos, secretario, refuerza estructura. Maricruz Argüelles, parlamentaria, vela por institucionalidad.

La mesa saliente deja bases firmes. Alba Beltrán, presidenta, encabezó una etapa de orden y presencia institucional. Mary Alim, vicepresidenta, fortaleció la proyección comunitaria. América Hernández, tesorera, cuidó la solidez financiera. Jaquelín Dutson, secretaria, garantizó organización. Irma Yepiz, parlamentaria, sostuvo el marco normativo.
La transición de House of México, se realizó en un restaurante de Old Town, con la representación del Consulado Mexicano y líderes de migrantes de varios estados mexicanos como Joe Barba, por la Federación de Migrantes de Guanajuato, así como representantes de Morelos, Hidalgo y la organización México Multicultural.

Este relevo se inscribe en una historia profunda. México formó parte de la House of Pacific Relations entre 1935 y 1941. Durante ocho décadas, la ausencia pesó. En 2001, la comunidad retomó el sueño. En 2004, la Casa de México regresó con dignidad.
El esfuerzo tuvo nombres propios. Enrique Morones lideró la reactivación. Mateo Camarillo dio forma a estatutos y reglas. Voluntarios, simpatizantes y presidentes sostuvieron la misión cultural con constancia.
La visión avanzó en 2016. El Ayuntamiento aprobó el Plan Maestro. Cinco edificios albergarán nueve casas culturales. La Casa de México tendrá espacio propio. Compartirá escenario con naciones y culturas del mundo.

A lo largo de más de veinte años, la Casa de México contó con la participación de voluntarios, simpatizantes y diversas presidencias, entre ellas Enrique Morones, Eunice Munro, Arturo M. Castro, Sonia Ruiz, Carlos Cristiani, Blanca González y Bertha Hernández.
La Casa de México ocupará un edificio dúplex y compartirá espacio con otras naciones y culturas representadas en el parque. Este avance consolidó un reconocimiento institucional largamente esperado.
El cambio de mesa directiva se inscribe en este proceso de largo aliento. Representa una transición ordenada, pero también una continuidad histórica. Más allá de los cargos, el relevo refleja el esfuerzo colectivo por mantener viva la presencia de México, su cultura, su historia y su identidad dentro de uno de los espacios culturales más emblemáticos de San Diego.









