
Guanajuato, Gto.- El especialista de la Universidad de Guanajuato (UG), Luis Omar Montoya Arias, analizó el fenómeno del corrido tumbado, su evolución histórica y su relación con el contexto social actual, con el objetivo de comprender su impacto cultural y su presencia en la música contemporánea, en entrevista realizada por la institución en Guanajuato.
El análisis fue realizado por el Dr. Luis Omar Montoya Arias, historiador experto en música popular, formado en la Universidad de Guanajuato y en la Universidad Autónoma de Sinaloa, quien ha desarrollado investigaciones sobre el corrido mexicano y sus transformaciones.
El especialista explicó que el corrido mexicano tiene origen en el siglo XIX, cuando era conocido como romance y cumplía funciones informativas y políticas. Señaló que durante la Revolución mexicana se consolidó como una expresión social relevante. Posteriormente, indicó que el género se vinculó con discursos oficialistas y resurgió en la Guerra Cristera con contenido religioso.
Detalló que a partir de 1960 el corrido tuvo cambios impulsados por el desarrollo tecnológico y la expansión de la radio y la industria musical. En este contexto, agrupaciones como Los Tigres del Norte modificaron elementos estéticos y musicales, lo que permitió una mayor difusión del género.
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El investigador señaló que en 1989 comenzaron a abordarse temas relacionados con el narcotráfico y la política, lo que generó reacciones diversas. Añadió que en 1997 la canción “Jefe de jefes” incorporó una crítica social más amplia.
Sobre el corrido tumbado, indicó que surgió en 2018 con el grupo Fuerza Regida y se consolidó como categoría en 2019 con el álbum “Corridos Tumbados” de Natanael Cano. Explicó que este subgénero retoma elementos tradicionales y los adapta a la narrativa contemporánea.
“El corrido tumbado refleja una realidad que no puede ser ignorada”, afirmó el especialista, al referirse a los contextos sociales que influyen en su contenido. Agregó que estas expresiones permiten observar tensiones sociales y dinámicas familiares presentes en la actualidad.
El académico señaló que el debate en torno al género debe considerar tanto sus antecedentes históricos como su contexto actual. Indicó que las discusiones sobre censura o regulación responden a factores políticos y económicos, y no resuelven las causas de fondo.
Asimismo, mencionó que existe una percepción limitada sobre el valor musical del género, debido a la falta de formación en apreciación musical. Añadió que los intérpretes cuentan con preparación técnica y desarrollan propuestas que integran elementos complejos.
Finalmente, indicó que el estudio del corrido y sus variantes resulta relevante para comprender procesos sociales contemporáneos. Informó que actualmente trabaja en un libro dedicado al análisis del corrido mexicano.




